I'll drown my beliefs
To have your babies.
I'll dress like your niece,
And wash your swollen feet.
Just don't leave.
Don't leave.
I'm not living,
I'm just killing time.
Your tiny hands,
Your crazy kitten smile
Just don't leave.
Don't leave.
And true love waits
In haunted attics.
And true love lives
On lollipops and crisps
Just don't leave.
Don't leave.
Just don't leave.
Don't leave.
miércoles
viernes
miércoles
sábado
Bueno se me fue la emo de adentro un toque y me dispongo a escribir algo bien literal, nada metafórico porque no le encuentro mucha metáfora a lo que me dieron ganas de decir.
La cosa es que estaba viendo una pagina sin mucha importancia, y comentaban sobre los libros de Bernardo Stamateas (léase: El tipo evangelista que cuando estaba el programa de dilemas familiares de Moria aparecía en los cortes, con su Señora Esposa igualmente evangelista, invitándote a sus misas) y sobre el éxito de sus libros de autoayuda, nada demasiado importante... pero sirvió de disparador para que yo me entre a preguntar el por qué del gasto innecesario de plata en esta pelotudes de libros de autoayuda si la mayoría de cosas de las que hablan las sabemos. Digo, en mi research encontré que uno de sus libros se llama "Gente Tóxica", no creo que deba leerlo como para saber de que se trata, y así como presupongo la tematica del libro, ya que el titulo no deja demasiado a la imaginación del lector, digo, QUE LEVANTE LA MANO EL QUE NO SABE QUE HAY GENTE ENFERMA EN EL MUNDO. Todos somos concientes de que la mayoría de gente que nos vamos a cruzar en la vida van a ser terribles hijosdeputa y que la mejor manera de lidiar con esto es el gran gran "Si te he visto no me acuerdo", lo genial de la cosa, es que para algunas personas es necesario que te lo diga un evangelista que debe estar prendiendose los puros con tu plata.
La verdad que no entiendo el sentimiento de tranquilidad que sienten estas personas cuando leen que hay personas enfermas, que son capaces de cagarte el día y lo que sea, y se sienten comprendidas y acogidas... ¡ SI YA LO SABÍAMOS !
Bueno da igual, así como en el mundo hay evangelistas zanateros y gente que se da cuenta del curro, debe haber también pelotud@s que compran esos libros.
Next: El libro de Valeria Mazza.
La cosa es que estaba viendo una pagina sin mucha importancia, y comentaban sobre los libros de Bernardo Stamateas (léase: El tipo evangelista que cuando estaba el programa de dilemas familiares de Moria aparecía en los cortes, con su Señora Esposa igualmente evangelista, invitándote a sus misas) y sobre el éxito de sus libros de autoayuda, nada demasiado importante... pero sirvió de disparador para que yo me entre a preguntar el por qué del gasto innecesario de plata en esta pelotudes de libros de autoayuda si la mayoría de cosas de las que hablan las sabemos. Digo, en mi research encontré que uno de sus libros se llama "Gente Tóxica", no creo que deba leerlo como para saber de que se trata, y así como presupongo la tematica del libro, ya que el titulo no deja demasiado a la imaginación del lector, digo, QUE LEVANTE LA MANO EL QUE NO SABE QUE HAY GENTE ENFERMA EN EL MUNDO. Todos somos concientes de que la mayoría de gente que nos vamos a cruzar en la vida van a ser terribles hijosdeputa y que la mejor manera de lidiar con esto es el gran gran "Si te he visto no me acuerdo", lo genial de la cosa, es que para algunas personas es necesario que te lo diga un evangelista que debe estar prendiendose los puros con tu plata.
La verdad que no entiendo el sentimiento de tranquilidad que sienten estas personas cuando leen que hay personas enfermas, que son capaces de cagarte el día y lo que sea, y se sienten comprendidas y acogidas... ¡ SI YA LO SABÍAMOS !
Bueno da igual, así como en el mundo hay evangelistas zanateros y gente que se da cuenta del curro, debe haber también pelotud@s que compran esos libros.
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lunes
-Es como que cada vez que dibujabamos un comienzo lo que dejabamos atrás se iba borrando. Ninguno de los dos teníamos fundamentos para nada.
Juro que se que los disfraces de pequeña ya me quedan chicos y que no existe tal cosa llamada esperanza, pero de verdad quería que las cosas funcionen...
-¿Y ahora?
-Ahora vago por la vida, con una mochila cargada de todo lo que no pude decir, me privaron de ese derecho y me siento ultrajada. Siento que si, tal vez, hubiera dicho todo lo que tuve ganas de decir, no me sentiría tan llena de todo. ¿Verdad?
Juro que se que los disfraces de pequeña ya me quedan chicos y que no existe tal cosa llamada esperanza, pero de verdad quería que las cosas funcionen...
-¿Y ahora?
-Ahora vago por la vida, con una mochila cargada de todo lo que no pude decir, me privaron de ese derecho y me siento ultrajada. Siento que si, tal vez, hubiera dicho todo lo que tuve ganas de decir, no me sentiría tan llena de todo. ¿Verdad?
martes
viernes
Si no me llamas hoy, prometo olvidarme de vos para siempre hasta que suene el telefono y seas vos. Si hoy vuelves a mentirme prometo hacer como que no me doy cuenta. Màs de una vez me mentiste y aquí estoy. No te voy a salir a buscar, no te voy a llamar porque son màs las cosas que me hacen morir, que las que me hacen respirar
Cosas de familia que se encuentran por ahí.
Querido:
La verdad es que estuve pensando muchísimo en tí. De todos los cincuenta y ocho días que llevamos sin hablarnos, no hubo uno solo que no haya analizado toda esta situación, que no haya intentado darle otra vuelta a lo que pasó. Pero la verdad es que no dilucidé nada. Sigo sin poder ver las cosas desde tu punto de vista, entonces me atengo a repasar el mío... si tengo suerte me contestas...
¿Verdad que te quise siempre?
¿Has oido a las viejitas que dicen que las chicas no deberíamos decir "nunca" ni "siempre"? Bueno, yo lo digo. Siempre te he querido, para bien y para mal. En todos esos feos altibajos que hemos tenido, yo siempre me he mantenido firme a tu lado. Sin embargo, tu no has estado para mi, había momentos en los que prefería no volver a escucharte jamás con tal de que dejes de contarme lo que habías hecho en el día y me preguntases cómo estaba... pero jamás me había imaginado que esto terminaría así.
He escuchado tantas veces tu disco de boleros, Juan... es el más bonito que he escuchado jamás. Aún hoy, me encuentro bailando sola y de un momento a otro siento tus manos sobre mi cintura, tu perfume. Luego abro los ojos y tu no estás ahí y, podría jurarte, que ningún ser sobre este mundo se siente tan solo como yo.
¿Por qué te has ido Juan?
Hace unas semanas volví de la Capital al pueblo. Tuve que ir a comprar un nuevo juego de living, puesto que mi madre tuvo una crisis nerviosa y quiso remodelar la casa. Tu sabes que no me gusta para nada la Capital... aún así cuando me fui a alojar, reservé el cuarto por tres días... comprar el juego de living me llevó solo unas horas, el resto las utilicé en recorrer bares. Tenía la esperanza de encontrarte en uno de las decenas a los que entré. Hubiera sido reconfortante volver a abrazarte...
¡ Ay, Juan ! te extraño tanto...
Vuelve pronto.
Te quiere siempre,
Anita.
Querido:
La verdad es que estuve pensando muchísimo en tí. De todos los cincuenta y ocho días que llevamos sin hablarnos, no hubo uno solo que no haya analizado toda esta situación, que no haya intentado darle otra vuelta a lo que pasó. Pero la verdad es que no dilucidé nada. Sigo sin poder ver las cosas desde tu punto de vista, entonces me atengo a repasar el mío... si tengo suerte me contestas...
¿Verdad que te quise siempre?
¿Has oido a las viejitas que dicen que las chicas no deberíamos decir "nunca" ni "siempre"? Bueno, yo lo digo. Siempre te he querido, para bien y para mal. En todos esos feos altibajos que hemos tenido, yo siempre me he mantenido firme a tu lado. Sin embargo, tu no has estado para mi, había momentos en los que prefería no volver a escucharte jamás con tal de que dejes de contarme lo que habías hecho en el día y me preguntases cómo estaba... pero jamás me había imaginado que esto terminaría así.
He escuchado tantas veces tu disco de boleros, Juan... es el más bonito que he escuchado jamás. Aún hoy, me encuentro bailando sola y de un momento a otro siento tus manos sobre mi cintura, tu perfume. Luego abro los ojos y tu no estás ahí y, podría jurarte, que ningún ser sobre este mundo se siente tan solo como yo.
¿Por qué te has ido Juan?
Hace unas semanas volví de la Capital al pueblo. Tuve que ir a comprar un nuevo juego de living, puesto que mi madre tuvo una crisis nerviosa y quiso remodelar la casa. Tu sabes que no me gusta para nada la Capital... aún así cuando me fui a alojar, reservé el cuarto por tres días... comprar el juego de living me llevó solo unas horas, el resto las utilicé en recorrer bares. Tenía la esperanza de encontrarte en uno de las decenas a los que entré. Hubiera sido reconfortante volver a abrazarte...
¡ Ay, Juan ! te extraño tanto...
Vuelve pronto.
Te quiere siempre,
Anita.
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